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ANTECEDENTES

      El propósito primario de la terapéutica farmacológica es lograr el control efectivo de un padecimiento con un riesgo mínimo de producir efectos adversos; esto se logra con la selección razonada del medicamento, su vía de administración y forma farmacéutica, la dosis, y del régimen terapéutico idóneo al padecimiento y a las características del paciente. Es importante mencionar que el efecto terapéutico sólo es posible si los fármacos llegan al sitio de acción en concentraciones suficientes y los factores que se mencionaron anteriormente influyen en las concentraciones plasmáticas de los fármacos y, consecuentemente, en las concentraciones que se alcanzan en el sitio de acción.

    Los fármacos clínicamente útiles aprovechan los mecanismos naturales de absorción para alcanzar el torrente circulatorio y, después, los sistemas de distribución, lo cual les permite llegar a su sitio de acción. Desde luego, el proceso de absorción no es necesario cuando los fármacos se depositan directamente en la sangre (intravenosa) o en el sitio anatómico donde producirán su efecto terapéutico (vías de administración para efectos locales).  Cuando el médico ha logrado la selección razonada del medicamento, una de las primeras decisiones que debe tomar para establecer el régimen terapéutico idóneo al padecimiento y a las característica del paciente, es la selección de la vía de administración y la forma farmacéutica; ya que estos factores van a determinar el perfil farmacocinético y  farmacodinámico del medicamento.

       En esta SESIÓN revisaremos las principales características de las vías de administración y las formas farmacéuticas de los medicamentos clínicamente útiles.     

Lugar del organismo en donde se deposita el medicamento para lograr la absorción del principio activo y su posterior llegada a sus sitios de acción y así lograr el efecto terapéutico; o bien, para producir un efecto local (sin absorción).

Se refiere a la presentación final para la administración de uno o más principios activos integrados en una forma farmacéutica para uso clínico, utilizado con el propósito de prevenir, aliviar o mejorar el estado de salud o para modificar estados fisiológicos y establecer un diagnóstico médico.

Es el estado físico final en el cual el medicamento se presenta para ser administrado. Su diseño está a cargo de las compañías farmacéuticas y considera algunos de los siguientes criterios: facilidad de administración, protección del principio activo y favorecer la dosificación exacta y las propiedades organolépticas de algunos principios activos, entre otros.

El fármaco, también conocido como principio activo, es la sustancia química contenida en los medicamentos que es responsable del efecto farmacológico producido por éste.

Fase de la Farmacocinética que estudia los procesos que determinan el paso de los fármacos desde su sitio de depósito hasta el torrente circulatorio para su posterior distribución a todo el organismo, incluyendo el sitio de acción del fármaco.